"Alerta Naranja"
para las libertades civiles
Por Jeff Milchen
25 de febrero, 2003
Evidentemente Irak no es lo único que la administración del George Bush quiere atacar.
Una copia de la llamada Acta de Mejoramiento de la Seguridad Interna (Domestic Security Enhancement Act of 2003, DSEA), que se filtró a los medios, revela que la Declaración de Derechos de EEUU está en la mira de la administración Bush. Parece que incluso después de que el Acta Patriótica del 2001 expandiese los poderes de la policía y recortase la privacidad de los ciudadanos, Bush y su entorno creen que los estadounidenses todavía gozan de demasiadas libertades y que el gobierno es demasiado pequeño. Como el Acta Patriótica, el bosquejo de DSEA contiene pocas medidas que podrían ayudar a capturar a un terrorista, rodeadas de muchas medidas que nos acercan a un estado gobernado por una policía secreta.
Para empezar, DSEA eliminaría los elementos claves del Acta de Liberta de Información (FOIA), que se puso en práctica precisamente para evitar que el gobierno mantenga secretos del público, a menos que haya una razón legítima de seguridad para hacerlo. En la actualidad, por medio de FOIA, uno puede saber si una persona desaparecidad ha sido detenida por el gobierno. Pero si DSEA entra en vigor, todos y cualquiera, incluso ciudadanos de EEUU, pueden ser detenidos en secreto en conexión con investigaciones de "terrorismo", un término que carece de una definición legal.
¿Nos dará más seguridad dejar que el gobierno haga "desaparecer" a ciertas personas? No lo parece. FOIA permite que el gobierno mantengan información en secreto si la difusión de esa información puede entorpecer la investigación de otros sospechosos o incidentes. Bajo el manto de secreto establecido el año pasado, no existen recursos legales para saber dónde están las más de 1000 personas detenidas por la administración Bush desde el 11 de septiembre, porque todas ellas están acusadas de crímenes de terrorismo.
DSEA nos pondrá en un peligro aún mayor, al implementar otra excepción a FOIA, un sueño largamente anhelado por las corporaciones de productos químicos y nucleares que quieren quitarnos nuestros derechos de saber qué riesgos corremos en nuestras comunidades debido derrames tóxicos o explosiones nucleares. Como con otras propuestas de la administración Bush, parece que también en este caso se trata de esperar la oportunidad apropiada para cubrir una agenda pre-existente.
Cuando se le preguntó a un vocero del Departamento de Justicia sobre este documento, dijo que representaba meramente "una copia de trabajo". Pero DSEA es un documento list para ser implementado en cualquier momento, quizá cuando la gente esté distraída por la guerra con Iraq. Léalo usted mismo (en inglés) en www.ReclaimDemocracy.org/dsea y luego decida.
DSEA contiene propuestas que podrían afectar a los inmigrantes, incluyendo un aumento en las penas por no cumplir con el Acta de Nacionalidad e Inmigración. Pero quizá la propuesta más alarmante (Secci`n 501) es la que le da al Departamento de Justicia el poder de revocar la condición de residente permanente y hasta la ciudadanía estadounidense de personas que participen o "provean ayuda material a... organizaciones terroristas".
No parece tan fuera de lugar, hasta que uno se da cuenta que en Acta Patriótica del 2001 "actividad terrorista: se define tan ampliamente que hasta un acto de vandalismo menor puede ser incluído en esa definición. Y si uno hizo una donación de dinero a una organización sin fines de lucro que el procurador general de justicia de EEUU, John Ashcroft, luego incluye en una lista de organizaciones sospechosos, uno puede perder la residencia o la ciudadanía en EEUU.
La sección 312 revocaría las leyes que prohíben a la policía espiar a los ciudadanos sin evidencia de actividades criminales. En otras palabras, reautoriza a la CIA y al FBI a intimidar y a sabotear grupos de activistas, como lo hacían en la década de 1960 con el programa, ilegal pero bien documentado, llamado COINTELPRO. Ese programa arruinó la vida de muchos ciudadanos.
Los residentes en Colorado ya conocen este problema. El año pasado se reveló que la policía de Denver tenía "archivos espías de unos 3000 activistas comunitarios y unas 200 organizaciones civiles. Hasta el Comité de Servicios de los Amigos Americanos, una organización que ganó el Premio Nobel de la Paz, estaba en la lista de "criminales extremistas" de la policía de Denver.
Esto hasta daría risa, sino fuese porque muchas personas de esos 200 grupos llamaron para pedir que sus nombres sean borrados de la base de datos de esas organizaciones. Uno solamente puede imaginarse el daño que las organizaciones defensoras de los derechos humanos pueden experimentar si esto hubiese sucedido a nivel nacional.
Estas son algunas de las decenas de propuestas peligrosas de DESA. Gracias un valiente en el Departamento de Justicia que pone la libertad por sobre la obediencia al empleador, tenemos la oportunidad de examinar este ataque a las libertades civiles y debatir racionalmente este documento, antes que se nos lo arroje encima en medio del fervor de la guerra con Irak o de amenazas terroristas.
Cada estadounidense debe
comprender que la Declaración de Derechos no se protege a sí
misma, como lo muestra el hecho que el Departamento de Justicia puede
alterar el derecho a un proceso judicial adecuado y a juicio público.
Russell Feingold,
el único senador con el valor y el sentido común de
oponerse al Acta Patriótica dijo que "varios de mis colegas
dijeron que que mis postura era la correcta, pero que sentían
que tenían que votar a favor (del acta)". Nuestra tarea
es hacer que los políticos sientan que no tienen otra altenativa
que resistir nuevos ataques a nuestra libertad.
Nota: "Alerta naranja" se refiere al nivel de alerta anti-terrorista en EEUU.
Jeff Milchen dirige ReclaimDemocracy.org, un grupo dedicado a la democracia, la libertad y la recuperación de la autoridad civil sobre las corporaciones.
Traducido por Francisco Miraval de Project
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